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 Relatos y memorias, un antiguo amor

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MensajeTema: Relatos y memorias, un antiguo amor   Sáb Mar 14, 2009 9:16 pm

Cuantos años habían sido? treinta tal vez? Cuantos años Carlisle y su familia se habían guarecido en mi casa en Denali? Unos tres años? Si, así había sido. Fue la primera vez que ví que habían otros que sentían lo mismo que mis hermanas y yo por los seres humanos. Nosotras no permitíamos que el secreto sea descubierto, ni mucho menos permitíamos a otros inmortales que cruzaban nuestro territorio que cazaran por las cercanías. Los tolerabamos, en cierto modo, pero no hacíamos nada mas por ellos. Solo los echabamos cuando ellos veían nuestros extraños ojos dorados y nuestra cómoda casa, llena de lujos y demás.

Corría el verano de 1971 y en uno de mis tantos viajes anti estrés como yo solía llamarlo, me encontré con un viejo amigo que mi madre me presentó muchos años atrás. Carlisle, con sus mismos ojos dorados de siempre y su sonrisa encantadora. Pensé que volvería a sentirme mareada cuando lo viera, pero no fué así. Ahora que mi madre había sido muerta mucho tiempo atrás y las viejas heridas casi habian sanado. Carlisle aparecia para ser el Padre que habíamos perdido mis hermanas y yo. Pero no había venido solo.

Para esta época, aún nos seguíamos acostumbrando a la llegada de Carmen y Eleazar. Ambos venían de lugares diferentes. Eleazar escapaba de Volterra al haber conocido a Carmen en un viaje que Aro le había encomendado a la América del Sur, buscando ese bendito escudo por el que estaba obsesionado y ambos habían escapado y habían llegado hasta nuestras tierras en donde les habíamos dado el alcance para presentarnos. Al principio, las marcas de Eleazar nos asustaron, así como también los ojos rojos de ambos. Pero los acogimos y les mostramos un mundo diferente, una nueva vida que abrazaron con mucha devoción. Nuestro clan era mayor.. ya eramos cinco.

Caminaba por el bosque en solitario, me había alejado para pensar en las cosas que sucedían a menudo por mi cabeza. La soledad en la que me fundía era mas que devastadora y me provocaba tanto daño. Pero de pronto lo ví. El Dios de cabellos dorados apareció de la nada y me sonrió. Lo reconocí al instante... Carlisle.

corrí a abrazarlo, el me recibió entre sus brazos con la sonrisa mas cálida que tenía.

- Carlisle! - sonrei cuando nos separamos de ese abrazo. - tanto tiempo!
- Tanya... - sonrió el cordialmente. - que agradable encuentro..
- has venido solo?

Negó con la cabeza lentamente y luego dirigió su vista hacia atrás. Yo me sorprendí. La ultima vez que le había visto, era un solitario empedernido y yo albergaba la esperanza de que se fijara en mí para estar juntos eternamente. Miré hacia atrás y una mujer de rostro en forma de corazón aparecia tras unos árboles. Su mirada era dulce y su rostro parecía de porcelana. Era hermosa.. digna de Carlisle.

Una marea de celos me invadió por unos segundos, pero así como apareció, desapareció inmediatamente cuando la oí pronunciar mi nombre. Se llamaba Esme y se notaba que amaba a Carlisle con todo su corazón.

- así que encontraste a alguien, pícaro! - sonreí alegremente.
- si.. y no solo a ella... Tanya... perdona que te diga estas cosas de este modo, pero necesitamos tu ayuda.
- es algún problema con los Vulturis?
- no no... nada de eso, solo... necesitamos estar aquí algun tiempo, tenemos a alguien que nos causa pequeños problemas de alimentación y necesita un entrenamiento un poco rígido.. tu sabes.

En ese momento, un duendecillo pequeño y de cabellos revueltos hizo su aparición al lado de Carlisle, su rostro era pequeño y hermoso, delicado como el solo. Me miró con curiosidad y luego sonrió.

- tal y como te ví... - me dijo, me tendió la mano y sonrió - Hola Tanya, mi nombre es Alice y este es Jasper.

Un vampiro leonino caminó detrás de ella, sus cabellos castaños y en rizos llamaban la atención, así como sus ojos naranjas. Yo conocía ese color de ojos, aunque mas claros, por supuesto. Carmen y Eleazar tenían ese tono... Lo comprendí todo en un segundo y por supuesto que ayudaría a Carlisle.

- confío en que podrás ayudarle - sonrió Alice - es un poco terco y muy dado a la batalla.. pero no hace daño a nadie.
- Señorita... - susurró él, asintiendo con la cabeza. Su entonación y pronunciación era caballeroso y bonito, su voz de baritono era melodiosa.
- un señor del sur, por lo que veo.. - sonreí. El asintió y también sonrió - esta es toda tu familia, Carlisle? - miré en dirección al mayor del grupo, quien sonreía encantado. El negó con la cabeza y luego abrió la boca.
- no, verás Tanya.. mi familia ha crecido un poco desde la ultima vez que nos vimos...
- es cierto.. la ultima vez que nos visitaste, eras solo tú, ahora traes otros tres..

La cautela apareció en sus ojos, se miraron con Esme unos segundos y Jasper fijaba sus ojos poderosos en mí. La unica relajada en el lugar era Alice, quien miró a Carlisle y asintió conla cabeza.

- por favor, Carlisle.. no des tantos rodeos... ella lo tomará bien!
- estás segura?- ronroneó Carlisle.
- de que están hablando? - enarqué una ceja.
- eh... Veras... Alice es especial... - el patriarca pareció titubear un poco - ella puede ver el futuro..
- oh.. ya veo.. - respondí.
- bueno.. decía que no son los únicos hijos que tengo. También están Rosalie y Emmet... y también está Edward...
- son siete!!! - gemí. - vaya.. como es posible que no se hayan matado unos a otros?

Rieron pero luego enfocaron sus miradas en la parte trasera de los árboles pelados del bosque. Una rubia despampanante y un hombrón gigante y lleno d músculos aparecieron por detrás de algunos cedros. Detrás de ellos estaba él...

No se cuando se me descolgó la mandíbula. Me quedé embobada mirando a Emmet y su altura, quien con una risa ensordecedora, rompió el silencio. Rosalie me miraba detrás con algo de desconfianza, tomando los brazos del grandote y enrollándolos por su cintura. Pero era el otro el que había llamado mi atención. Edward desfiló como un modelo de pasarela hasta estar del lado de Carlisle.

- Edward, Rosalie, Emmet.. esta es Tanya, ella y sus hermanas son como nosotros, así que considerenlas como parte de la familia.

Rosalie suspiró y me miró cordialmente. Emmet se acercó y plantó dos besos poderosos en mis mejillas, mientras Edward permaneció en silencio todo el tiempo.

- no es lo que parece.. - dijo después. Su clara y deliciosa voz dañó mis oídos por tanta belleza. - Emmet no es un peligro en lo absoluto, puede ser torpe a veces.. pero no causa tantos problemas como parece.

¿Como era posible que contestara de ese modo, cuando yo solo lo había pensado por unos segundos al admirarme por la cantidad de músculos que aparecía debajo de su ropa? Carlisle carraspeó y me miró con cautela.

- eh... Edward también es especial... el... puede leer las mentes..
- a unos 8 km a la redonda.. - dijo el y una sonrisa torció su rostro. Yo me quedé maravillada.
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MensajeTema: Re: Relatos y memorias, un antiguo amor   Sáb Mar 14, 2009 9:44 pm

[b]me gustooo!! jijiji nunca habia leido algo desde el punto de vista de Tanya
xro me gusta Very Happy ainss pobre es normal k se kede como loka viendolo a Eddie
y kien no.-.. Embarassed
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MensajeTema: Re: Relatos y memorias, un antiguo amor   Lun Mar 16, 2009 6:54 am

Fdr. gracias Love!^^

En silencio, guié al grupo de 7 vampiros nuevos a nuestra casa en donde Eleazar y Carmen conversaban animadamente y Kate practicaba un poco de batalla con Irina. Ambas sonrieron al verme llegar, pero de pronto las miradas se fueron a los demas inmortales que me acompañaban. ERa extraño verme seguida de tantas personas y mas aún, personas tan talentosas que ninguna de mis hermanas habían conocido.

Recordé de pronto la vez en q mi madre y yo vagabamos por los bosques del centro de Norteamerica. Un vampiro de una joven apariencia aparecía frente a nosotras, cuando solo eramos dos. El y sus hermosos ojos dorados nos hablaron con un acento extraño y hermoso. Era británico y había vivido tanto tiempo en Europa que su inglés había adquirido cierto acento europeo... italiano, tal vez, francés.. una mezcla de ellos. Su apariencia era la de un joven lord y mas aún, su elegancia era tan precisa y hermosa que casi pasaba por la de un humano. Mi madre y yo nos quedamos sorprendidas y nuestros ojos, que aún eran escarlatas, desearon a ese inmortal. La sola vision de su presencia nos convenció de que la muerte y el asesinato no era la mejor opción para nosotros si queríamos vivir una vida sin ninguna clase de... pecado sobre nuestras cabezas. Pero mis hermanas vinieron después de que hayamos conocido al caballero este llamado Carlisle Cullen, del que yo había quedado mas que prendada.

Y ahora.. mis hermanas veían con sorpresa al clan Cullen, pues eran numerosos y por la imagen que Jasper daba, eran peligrosos. Sentí como se tensaba Eleazar y colocaba a Carmen detrás de el para protegerla en caso de ataque. Suspiré.. iba a ser algo.. dificil hacer que no se sintieran intimidados, como yo me había sentido al conocer a Carlisle 120 años atrás..

- Kate, Irina! vengan por favor! - sonreí componiendo mi cara.

Ambas vinieron, moviéndose con elegancia en sus pasos. Los lacios cabellos dorados de Irina y la melena castaña de Kate se movieron como rayos hasta estar a mi lado. Sus miradas eran cautelosas y sentí como una corriente circulaba la piel de Kate al tensarse a mi costado derecho.

- Les presento a Carlisle y a su familia - asentí al volverme hacia los Cullen - Carlisle fue amigo de nuestra madre hace muchos años atrás y yo lo conocí siendo muy joven. Su familia es relativamente mas joven que nosotras, hermanas.. y comparten nuestras costumbres...
- Bievenidos... - sonrió Irina, un poco mas calmada. Kate suspiró varias veces antes de relajarse por completo.
- Bienvenidos... - susurró Kate - a que debemos vuestra visita...
- supimos que estaban aquí, además de querer visitar a vuestra madre, me gustaría que nos pudiesen alojar aquí algún tiempo mientras enseñamos a nuestra familia a adquirir nuestras costumbres...

Eleazar se adelantó algunos pasos y se acercó a Carlisle, parecían viejos amigos. Se miraron por algunos segundos y luego estrecharon sus manos y brazos, con un fuerte apretón.

- mucho tiempo de no verte, Carlisle...
- Eleazar, me sorprende verte por aquí, pensé que los Vulturis jamás te dejarían marchar..
- al parecer, lo hicieron... y con tal gusto que ahora puedo tener una vida compasiva y tranquila al lado de estas mujeres a las que quiero como mis hermanas, y el amor de mi existencia... Carmen... - sonrió volviéndose hacia ella y le instó a acercarse.

Ella se acercó, se presentó, Carlisle hizo lo mismo presentando a su familia a cada uno y explicándoles a mis hermanos el motivo de su visita. Edward nos miraba atento a todos, como si supiera que estaba pasando pr nuestras cabezas. Pero claro! él lo sabía, Carlisle lo había dicho. Iba a ser todo un reto no tener secretos entre nosotros y acostumbrarnos a la idea de este joven... Sonreí para mis adentros. El en verdad era muy guapo.

Una sonrisa deliciosa se extendió por su rostro y me miró con esa cortesía característica de su padre.

- gracias... - susurró. Kate e Irina se volvieron hacia él sin comprender.
- de... nada... - me perdi en sus palabras. Estaba mas que claro que él oiría eso. - eh.. Kate, Irina.. Edward es.. algo especial.
- especial de que manera? - dijo Kate.
- especial porque puedo hacer algo que los demás no... - respondió Edward, con la misma sonrisa cortés y distante, tan hermosa al mismo tiempo.
- el que?
- él puede leer mentes... Kate, a 8 km d distancia. Puede oir nuestros pensmientos o de cualquier persona que esté cerca de él como si estuviera oyendo su propia voz.
- no puedes.. simplemente dejar de hacer eso? - preguntó Eleazar cn curiosidad en su voz.
- no... es involuntario... absolutamente involuntario.

sí.. casi como lo que empiezo a sentir por el apenas verlo...

Edward volvió su mirada hacia mí a una velocidad indescriptible, estudiándome con algun recelo. Carlisle sonrió e invitó a todos a pasar dentro de la casa para conversar y discutir algunas cosas con nosotros. Kate e Irina se sintieron atraídas por Carlisle y la fuerza que manaba de él. Era nuestro padre ahora, como si dejaramos de sentirnos heridas y huérfanas de pronto. Yo suspiré algo aletargada, como si sintiera alguna sensacion de mareo..o tal vez sueño. Que hermoso sería dormir y no tener que pensar en nada para que Edward no lo supiera...

- no hay barrera que me detenga... - sentenció él antes de que terminara mi pensamiento. Me sentí algo intimidada y la sensación de no tener privacidad me ... frustró y fastidió al mismo tiempo.
- ninguna? - sonreí, pero la irritación apareció en mi rostro.
- ninguna hasta ahora...

me fijé que había retrasado su paso al mío mientras que elresto estaba dentro casi. Miré su cabello broncíneo y me sentí extrañamente mas intimidada de lo normal. Estaría viendo en mi cabeza lo que pensaba de él?
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MensajeTema: Re: Relatos y memorias, un antiguo amor   Lun Mar 16, 2009 5:17 pm

Tienes un talento que hace que la historia sea terriblemente cautivadora y facil
de seguir.. engancha y tnego ganas de seguir leyendo Smile enserio nunca había leido
algo del clan Denali xro ahora k lo he hecho me gsta Smile tienes mucho vocabulario
y eso me fascina! aki tienes una admirdora fiel! Smile
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MensajeTema: Re: Relatos y memorias, un antiguo amor   Lun Mar 16, 2009 7:19 pm

Me gusta, sigue cuando desees =)
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MensajeTema: Re: Relatos y memorias, un antiguo amor   Mar Mar 17, 2009 3:59 am

Fdr. por supuesto que sigo:D

No fue tan fácil sostenerle la mirada, sobre todo teniendo en cuenta que el dorado de sus ojos era mas puro y claro que los del mismo Carlisle. El amor que hubiera podido sentir por el mas anciano de los Cullen se había desvanecido en apenas segundos. Edward me miró con cierta curiosidad y yo esperaba no cometer ningún desliz ni nada parecido. Entramos a la casa, llena de alfombras y un leve fuego encendido, aún cuando nadie necesitaba de calor, de todas maneras el fuego era algo agradable para sentir.

- eh... Carlisle... - susurré yo, acercándome - deja que les muestre donde pueden acomodarse.
- no es necesario, Tanya... - dijo el con su encantadora sonrisa.
- por supuesto que lo es! este lugar es grande, así que pueden sentirse como en casa. Dime, amigo, como te han ido las cosas ultimamente.. casi 90 años de no vernos...

Hablaba mientras caminaba perezosamente a una velocidad casi humana hacia el segundo y luego tercer piso del caserón. Carlisle me seguía junto a todos sus hijos.

- bueno... Alice y Jasper se nos unieron hace poco, no menos de 20 años... son buenos hijos, no está demás decirlo y además de que sus dones son en verdad muy interesantes y útiles.
- sigues trabajando de médico?
- así es... - sonrió - fué así como encontré a Edward y Esme...

Me contó parte de la historia de como los había encontrado a ambos y como los había convertido. Sonreí, asi que "ojos verdes" y una madre que lo adoraba? Esme había saltado de un acantilado? Vaya, Carlisle había encontrado personas buenas y muy hermosas.

Llegamos al tercer piso en donde les mostré dos habitaciones. Sabía que no dormiríamos pero estaban amobladas igualmente para mantener la apariencia en ese lugar. Un par de sillones grandes, divanes, alfombras desde los suelos a techo, estantes llenos de libros y reproductores de música con cientos de Cassettes y discos Longplay. Ambas habitaciones, además poseían enormes y grandes ventanales para permitirles admirar las hermosas vistas nevadas de las montañas, además de que un lago estaba bastante cerca de nuestra casa. Sonrei a Rosalie que se quedó encantanda con el lugar mientras Emmet hablaba sobre ir a buscar osos por la zona.

Edward estaba en silencio, miraba las habitaciones con aire despreocupado y cierto desinterés. Kate se acercó a él y sonrió.

- así que lees mentes... ?
- así es... - respondió el.
- dime que estoy pensando.. - una sonrisa traviesa se dibujó en los labios de Kate al momento. Edward sonrió también pero en sus ojos había cautela.

Rodé mis ojos, Kate solo pensaba en una cosa cuando conocía a alguien nuevo en batalla. En medir habilidades con él. Me alejé en dirección a la puerta, pero una manita pequeña y delicada me detuvo.

- he visto como le observas.. - dijo Alice.
- a quien?
- a quien mas, Tanya! - sonrió pícara - a Edward - sonreí, ella correspondió a mi sonrisa. Bajamos juntas por las escaleras hasta llegar al salón principal, lleno de muebles y madera. - te gusta?
- porque preguntas eso?
- claro.. porque podría preguntar algo que es tan obvio.. - caminó por delante de mí para llegar a tomar la mano de Jasper.
- y dime Alice.. tú no eres hija de Carlisle, verdad? lo mismo que tu compañero. De donde vienen?

Jasper rió y los ojos de Alice rodaron, poniéndose ligeramente blancos.

- buena jugada, Tanya.. - sonrió Jasper.
- tonto... - bufó Alice, luego me miró - Este señor es del sur, y lo encontré vagando desesperado por mi compañía en Chicago. No fue dificil acercarse cuando se le ve tan guapo y adorable.
- y por lo visto has tenido problemas con tu nueva dieta, Jasper..

El asintió, un poco avergonzado.

- así es...
- y eso se debe a que...?
- a que aun no me acostumbro a la dieta vegetariana... hace muy poco que la estoy probando.
- lo se.. tus ojos lo demuestran. Tal vez has estado haciendo trampa, no es cierto? - sonreí - la sangre humana siempre tinta inmediatamente los ojos del mismo color rojizo que todos poseemos como neonatos. Carlisle nos ayudó a mi madre y a mí a vivir de este modo, luego mis hermanas nacieron a la vida siendo ya unas humanistas empedernidas y ellas no cargan muertes sobre sus cabezas. En cambio yo...

Bajé la cabeza. Pronto noté que todos estabamos otra vez en la estancia. Eleazar y Carmen se acercaron hasta sentarse detrás mio en los sillones. Carmen en las piernas de Eleazar, Kate se sentó a mi lado e Irina se mantenía de pie en una esquina del salón. Los Cullen se desparramaron entre los sillones y las alfombras, pero Edward estaba siempre silencioso y alejado, con ese aire despreocupado e indiferente. Aunque sabía que estaba poniendo atención.

- nosotras no hemos probado sangre humana... - dijo Kate con orgullo, interrumpiéndome - Ni Irina ni yo. Pero Tanya cometió deslices en su juventud.
- no conocía ese modo de vida.. - sopesé.
- es complicado vivir de este modo cuando he llevado mas de un siglo de vida creyendo que todo era como pensaba. - repuso Jasper, bajando la cabeza, apenado - pero estaba al borde de la locura antes de venir aquí con Alice, asi que decidí probar.
- he sabido que en el sur han habido problemas... - dijo Irina - peleas y muchas rencillas entre los inmortales. Tu vienes huyendo de ahí? - una de sus cejas casi platinadas se alzó con cierta incredulidad.
- en parte sí... - Jasper contestó con una voz monótona, mirando a Irina fijamente - pero huyendo de lo sangriento y dificil que resulta vivir ahí, si es que eso se llama vida.

Irina se acercó hasta sentarse en uno de los brazos de los sillones que estaba a mi lado y miró fijamente a Jasper, por un buen rato.

- Fue ahí cuando nos unimos al clan de Carlisle... Alice me comentó esta extraña vida y decidí que era momento de dar un cambio rotundo en mi vida. Pero resulta muy duro.
- y estamos orgullosos de tí, querido... - dijo Esme con su adorable voz.
- hace cuanto se les han unido? - dijo Irina.
- casi 20 años atrás.
- Carmen y Eleazar se nos unieron casi en ese tiempo... - sonreí yo. No se porque, pero pronto empezaba a sentir que el ambiente era tenso gracias a las sentencias de Irina - bueno Jasper, aquí no hay muchos humanos y los pocos que hay están en un pequeño pueblo al sur... Hay una buena variedad de osos, renos y alces, además de algunos peces, por si quieres probar otras cosas.. por cierto, no están hambrientos o sí? he oído que hay una manada de lobos que está provocando ciertos problemas al norte...
- gracias Tanya.. nos alimentamos de camino aquí. - repuso Carlisle. - y también gracias por la acogida... ha sido muy hospitalario de tu parte.

Nos quedamos en silencio y al poco, cada uno se vió enfrascado en sus propias conversaciones. Me dí la vuelta y caminé despacio hasta la puerta, seguida de Irina, que aún mantenía sus ojos fijos en Jasper. Nos alejamos un poco hasta estar seguros que ninguno podía escucharnos, internándonos en el bosque nevoso. Caminamos por un tiempo a un paso lento y ligero al mismo tiempo. Era hermoso ese silencio, hermoso porque no eramos interrumpidas por nadie.

En un momento, me detuve frente a Irina y lamiré en silencio. Ella me retuvo la mirada lo suficiente para comprender que las cosas no estaban marchando bien. Aún así, ella me debia obediencia por ser la mayor de las tres.

- que sucede con Jasper, Irina... ?
- yo.. no lo se.
- eres desconfiada como siempre.. pero no es necesario que amigos como ellos sufran por ese defecto tuyo.
- que tan segura estás de que son amigos? - inquirió con fuerza en su voz.
- conosco a Carlisle desde hace mucho mas tiempo del que tú tienes caminando por la tierra, deberías guardarle respeto.
- yo no he dicho nada de Carlisle.. es Jasper el que me preocupa. Ya sabes que nos ha costado hacer que la gente del pueblo crea que nosotras no somos peligrosas ni mucho menos. Si él comete un error...
- pues.. para eso estamos aquí, no? para evitar que cometa errores. Si podemos ayudar a Carlisle con Jasper, porque no hacerlo? al final de cuentas.. ellos podrian unirse a nosotras, o viceversa... nuestro vínculo con los Cullen es bastante fuerte... acaso no recuerdas lo que decía nuestra madre de Carlisle?
- claro que lo recuerdo.. pero es q...
- No, Irina. No vamos a hacer nada en contra de ellos ni tampoco vamos a negarle nuestra ayuda. Sé que tu naturaleza es el analisis y la desconfianza, así como también sé que no puedes negarte a tí misma tratando de actuar diferente. Pero, por favor, hazlo por nuestra madre, hazlo por mí! Hemos estado tanto tiempo solas y huérfanas, la presencia de ellos me recuerda a lo que era antes.
- debemos decirles que ha pasado con nuestra madre. - Irina bajó la mirada, algo apenada. Yo asentí. - pero... antes de todo esto, dime que noe stás haciendo esto por Edward...

Alcé la vista, paralizada. Irina, la analista del grupo, aquella que siempre se dejaba guiar por la primera impresión que le causaban los inmortales a los que conocía. Claro.. ese era su don. El analisis. Ella, como siempre, tenía razón. Era, en cierto modo, por Edward.

Me mordí el labio y miré en dirección al tranquilo lago que no estaba a mas de dos yardas. Mis ojos dorados se movieron ansiosos en busca de algo que no encontraba en ese lugar.

- lo sabía..
- tu siempre lo sabes todo.. tus corazonadas nunca te engañan, hermana.
- Pensé que podría pensar en Edward yo también... - dijo ella, mirando al mismo lugar que yo veía. - pero puedo dejarlo si es a tí a quien prefiere.
- aún no sabemos a quien prefiere... así que será mejor no pensar en eso, por mas que me sienta atraída a él.

Caminamos de regreso en silencio. Irina miraba la nieve a nuestro alrededor y veía además, con alguna sorpresa que la nieve había empapado sus pies. Se suponía que debía estar odiando el frío que sentía, si es que fuera humana. Yo no dije nada durante el camino de regreso.

Edward estaba apoyado contra una de las columnas del porche de la entrada. Levantó la mirada y nos vió con curiosidad. Con seguridad sabría lo que Irina estaba pensando, pero sabría lo que yo estaba pensndo? no.. claro que no, yo no estaba pensando en ninguna otra cosa que no fuera mi madre. Los ojos de él se achicaron y parecieron comprender nuestro silencio, por algunos segundos y yo agradecí al cielo que pensara que era debido a eso que teníamos el rostro tan ensombrecido.
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MensajeTema: Re: Relatos y memorias, un antiguo amor   Sáb Mar 21, 2009 9:30 am

Teníamos que controlar nuestros pensamientos mientras estuvieramos cerca de Edward. Yo era la que mas práctica tenia con eso y aún así, tenía que escabullirme lejos de la casa para poder liberar a mi mente y dejarla vagar en cualquier dirección, que normalmente me traía de regreso a Edward Cullen. Era molesto tener que pensar en él cuando no estab cerca, y mas molesto todavía controlar los pensamientos cuando él estaba cerca para evitar pensar en el. Tamaña confusión... como la aborrecía.

Jasper lo estaba haciendo realmente bien y casi tenía el mismo tono de dorado que Carmen y Eleazar. De vez en cuando, sus ojos eran un poco mas oscuros y otras veces tenía un tono chocolate claro muy seductores. Alice lo miraba realmente embobada y eso nos sacaba unas cuantas risitas burlonas conlas que no estaba del todo contenta. Edward no decía nada, no daba lugar a nadie para que se sobrepasase, ni tampoco se mostraba afectuoso con ninguna de nosotras. Eso siempre nos dejaba algo molestas pero.. no del todo insatisfechas. Bastaba una sola mirada para atormentarnos y tratar de controlarnos acerca de lo que pensabamos era mas que un reto.

Me alegraba demasiado tener tanta familia en casa. Ya éramos doce! y parecía que el tiempo no pasaba entre nosotros, siempre había nuevas historias, siempre había nuevos comienzos y nuevos sentimientos encontrados. Edward siempre tan impecable, siempre tan listo, tan inteligente y comprensivo. Se mezclaba tan bien entre los humanos que las mujeres no hacían mas que sentirse halagadas al sentir que sus miradas se posaban en ellas. Y Carlisle con el pecho hinchado de orgullo por él y su Esme al lado, tan devota de sus hijos adoptivos... que a veces sentía celos.

Ya era de tarde cuando ella se acercó a mí mientras estaba mirando el cielo en el porche de la casa, en la oscuridad mientras todos intentaban pasar tiempo a solas. Tenía un cigarrillo en las manos y lo aspiraba lentamente. No se sentía nada especial, ni siquiera sentía algún cambio por tener algo de humo dentro de mí, solo... era placentero saber que el aire entraba y salía de mi silencioso pecho con algo de pereza, expulsando el humo del cigarrillo. Supongo que era una costumbre mala mía el haberme apegado tanto a los placeres humanos. Esme se sentó a mi lado y en silencio nos quedamos observando el cielo negro.

- te gusta Edward, no es cierto?

Su voz delicada y dulce de soprano me sorprendió algo con una pregunta tan acertada. Yo ni siquiera volví la mirada hacia ella, pero asentí con la cabeza. Ella pareció sonreir un poco, obviamente estaba aprovechando esa oportunidad para hablarme de eso ya que parecía que no teníamos tiempo a solas con ninguno de los miembros de la familia cuando Edward estaba cerca. El ahora estaba de cacería con Carlisle, Jasper, Emmet y Eleazar, solo estabamos todas las chicas en casa.

- Edward es tan solitario.. - suspiró ella - tiene tanto amor para darnos a todos pero parece aún sentirse incompleto.
- siempre es así de irritante? - dije con algo de fastidio.
- que? - se sorprendió ella y volvió la mirada hacia mí.
- me refiero a tener que controlar los pensamientos... con él cerca no hay privacidad ni siquiera en eso! es... irritante tener que mantener un control, tratar de ser hipócrita a su lado solo para que no se entere de nuestros dolores y penas..

Le dí una calada al cigarrillo con pereza, ella me observó por unos instantes.

- no siempre es así... - suspiró ella - lo bueno de Edward es que él trata de no oir, trata de no prestar atención a lo que oye, trata de ser educado con lo que sucede a su alrededor.
- dime que no te ha molestado alguna vez y te creeré..
- Tanya.. en cierto modo es un fastidio tener que compartir los recuerdos, los pensamientos, las acciones que uno desea hacer... los anhelos! Imagina como era pasar una noche juntos con Carlisle y saber que Edward estaría oyendo y viendo a través de nuestros ojos! - se rió, yo me reí con ella sin poder evitar la punzada de celos dentro de mí - Pero ... uno llega a acostumbrarse a eso, y mas aún, se hace mas sencillo el no tener que ocultar nada, el vivir con sinceridad y verdad entre nosotros. Ay mi Edward... es como el hijo que hubiera deseado tener... y está tan solo, tan vacío! Tanya... estoy segura que él sería muy feliz contigo!
- no digas eso, Esme... - bajé la mirada y terminé con mi cigarrillo, lanzándolo lejos. - Edward jamás pondrá un ojo en ninguna de nosotras, por mas que tenga a Kate babeando detrás de él.

Un gruñido se dejó sentir dentro de la casa, Ya sabía yo que ella estaría oyendo esta conversación. Reí para mí y creo que Esme hizo lo mismo.

- pero parece que tú le agradas.. - sonrió ella con ese rostro maternal - siempre se mantiene cerca tuyo, siempre habla contigo, tiene mas confianza en tí...
- está bien, está bien... - sonreí mirandole su rostro en forma de corazón. - tengo que aceptar que me gusta demasiado y que yo daría lo que tengo para poder estar con él.
- inténtalo, querida...
- no sé si resulte, Esme...

Ella asintió y sonrió, acariciando mis cabellos y mis hombros. Sus manos eran cálidas y firmes, delicadas y hermosas, y se sentían tan bien en mí, como cuando mi madre me tomaba en su regazo y nos tendíamos horas al aire libre para mirar el cielo. Sentí ganas de llorar... pero me contuve, esta noche no podría controlarme mas, no podría no decirle con mi mente a Edward lo mucho que me gustaba.

Ellos llegaron de madrugada. El cielo dibujaba algunas auroras boreales tan hermosas que cualquier persona, mortal o inmortal, se hubiera quedado maravillada observando tantos colores dibujarse en el cielo. Oí la voz de Emmet, tan profunda y alegre, los pies delicados de Jasper, la elegancia de Carlisle y a Eleazar casi volar de rama en rama. Me quedé en el porche junto a Esme y ella se levantó de las gradas para observar mejor y con la sonrisa de una madre abnegada en el rostro.

Aparecieron en el pequeño claro frente a nuestra casa, Emmet estaba mojado hasta los zapatos y se sacudía el agua de los cabellos. Carlisle se posó elegantemente frente a Esme y le dedicó una mirada hermosa, llena de pasión y amor que hizo que el estómago se me revolviera, sintiendo que el veneno llenaba mi boca.

- Has visto la aurora? es hermosa... - dijo Esme
- concuerdo contigo... - susurró Carlisle sin despegar los ojos de ella. Se dieron un delicado beso y eso fue la gota que derramara mi copa. Me levanté del piso y caminé hasta sentarme en las gradas, dejándolos atrás.
- Tanya... - dijo Eleazar, yo cabeceé para saludarlo - está... CArmen?
- esperándote como siempre, querido... - sonrei. - ve adentro, te ha estado esperando. - El sonrió y entró. Tantas formas de amor mezclándose.

Jasper me sonrió, bajando la cabeza. Sus ojos dorados y cristalinos parecieron brillar al mirar dentro de la casa. Emmet entró como un torbellino, sacudiendo el agua de sus ropas por todas partes. Enarqué una ceja y sonreí. Rosalie lo esperaba en la puerta con una sonrisa divertida.

- se metió a la laguna para probar la frialdad del agua... - sonó una voz delante de mí mientras yo miraba como Emmet mojaba a Rosalie levantándola del piso. Volví la mirada hacia quien me hablaba de la forma mas despreocupada que podía.
- y estaba buena? - pregunté.
- dijo que algo fría, y que adentro no había ningún mounstruo... que fue malo, en cierto modo porque no pudo luchar con nada... Emmet se aburre muy rápido de esta vida.

Edward se sentó a mi lado mientras todos entraban a la casa, miró las cenizas del cigarrillo a un lado mío y se quedó algo pensativo, supuse que preguntándose el porque del cigarrillo.

- fumas? - sonrió divertido.
- a veces..
- pero... lo sientes, digo... puedes sentirlo?
- no como quisiera sentirlo realmente, pero es algo placentero. - respondí fijando mis ojos en la aurora.
- supongo que sí... es como si respiraras dentro de una casa que se está incendiando..
- y obviamente no es algo que quisieras hacer, tomando en cuenta lo que nos hace el fuego a nosotros... - sonreí sin mirarle aún.
- me leiste la mente.. - dijo él, frunciendo el ceño. Suspiró y luego volvió a hablar. - me he estado preguntando... no he sabido hasta ahora cual es tu don..
- ninguno en especial.. - susurré yo.
- ninguno? estás segura? porque... he sentido algunas cosas y no quiero aventurarme a hacer conjeturas apresuradas.
- tengo... una ligera sospecha... - respondí - pues... tengo la impresion de que siempre tomo las decisiones que son correctas, o al menos eso me parece. Nunca fallo..
- quieres decir que tu inconsciente te lleva a tomar buenas decisiones, instinto tal vez..
- supongo que es eso.
- no... se que hay algo mas...

Sonreí y volví a verlo por primera vez en esa noche. A la debil luz de la aurora, él se veía espléndido. Acallé por un segundo mi cabeza, fijándome en sus ojos y la curiosidad que sentía por saber que era lo que estaba tramando.

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MensajeTema: Re: Relatos y memorias, un antiguo amor   Dom Mar 22, 2009 8:10 am

Un nuevo silencio y ambos nos quedamos pensando en quien sabe que cosa. La mañana se dibujaba gris en ese invierno y yo pensaba en que el color del cielo de la madrugada era hermoso, una de las cosas mas hermosas que habían en el mundo.

- concuerdo contigo.. - dijo él. Yo chasquée la lengua con algo de disgusto. El me miró con atención por unos segundos y el ceño fruncido - eh... Tanya, tengo algo que preguntarte... pero no se que tanto puedas contestarme.
- de todos modos lo sabrías, no? - dije sin mirarle.
- es cierto.. pero prefiero saberlo de tu boca antes que de tus pensamientos.

Bajé la cabeza enterrando mi mirada en las piedra y tratando de concentrarme en el color. Casi gruñí pidiéndole que hiciera la pregunta que quería hacerme. El sonrió un poco y luego se puso serio otra vez.

- no te agrado - no era una pregunta, yo suspiré.
- porque lo dices?
- porque siempre que estoy en la misma habitación contigo, tu sales casi corriendo de ahí, en otras ocasiones te pones a pensar en cosas extrañas como el color de la nieve, la tierra, el polvo que pasa por tu frente, el olor de las comidas.. o su sabor... es extraño, es casi como si no te conociera..
- no me digas que te mueres por conocerme.. - respondí desinteresada.
- bueno.. me provocas curiosidad. - Asintió él. Yo rodé mis ojos.

Otra vez el silencio y yo seguía pensando en el color del cigarrillo y las brasas, tratando de visualizarlas con fijación para que no se enterara de lo que pienso.

- me parece como si... está bien, si puedes fumar, no creo que me moleste..
- gracias... - susurré.
- Tanya, no puedo negar que me siento bien entre vosotras y me he enterado por los pensmientos de Irina que le agrado a Kate y a ella también. Pero contigo la situación es diferente y no se como actuar.
- no creo que tengas que preocuparte por eso.
- claro que sí! no quiero que nadie se sienta incómodo por mi culpa.
- no es que no me agrades.. es solo que me siento incómoda por tenerte cerca. No puedo confiar en mis propios pensamientos cuando estás cerca... y me es dificil acostumbrarse a moderar hasta lo que sea que se me venga a la cabeza.

El se quedó pensativo por un momento, frunciendo los labios. Yo saqué otro cigarrillo y lo encendí con paciencia, esperando a que el olor me distrajera lo suficiente como para olvidar todo eso que pugnaba por cruzar por mi mente.

- perdona... - dijo él, bajando la mirada - la verdad no pensé que fuera de esta manera contigo.
- que quieres decir? - dije yo, tratando de que se me viera lo mas distraida posible, pero la verdad era que estaba algo ansiosa.
- pensé que tal vez.. podríamos ser amigos.. o hermanos, como lo somos con Rosalie y Alice... la verdad, Alice y Rosalie son algo especiales y yo pensaba que tu eras mas consciente y fácil de conversar que los demás. Perdoname.

Se levantó y yo lo miré con ansiedad. El volvió la mirada hacia mí.

- Edward! - dije y volé hacia él - siento.. haberte dado una mala impresión... - titubié. ¿que era lo que iba a decir? casi podía sentir la sonrisa de Esme diciéndome lo que me había dicho.

El leyó mi expresión torturada y sonrió apenas.

- No fue ninguna mala impresión, es solo que tú tienes tu concepto de...
- nada de conceptos, Edward. Me siento arrepentida por eso que he estado haciendo y la verdad tratar de esconderte mis pensamientos no ha sido nada agradable, eso era lo que me irritaba. El tener que no pensar.. ni en tí, ni en Carlisle, ni en nadie... la verdad es que no quiero que nadie se entere de lo sola que me siento.

Bajé la cabeza. Seguro Carmen y Eleazar me habrán oído. Tal vez Irina y Kate hayan escuchado esta conversación. Me mordí el labio, decir cosas como esas no eran muy agradables al paladar. Ellas tendrían que no haber estado aquí cuando dije eso.

- sola? entonces es eso?
- supongo que sí.. - dije y me volví hacia el bosque, mirando sin ninguna atención hacia la nada - me siento... sola, abandonada, huérfana. Carlisle, tu familia y tú significan mucho para mi vida desde q llegaron.

"pero tú significas todavía mas que todos ellos... " pensé.

¿que demonios estaba diciendo? ¿acado quería declararme a Edward de esta manera? Tenía que graficar mi confusión de alguna manera diferente antes que él se enterara de...

- Tanya... - susurró Edward, su delgada mano se posó en mi hombro.
- vamos al bosque.. quieres? hay cosas que...

No terminé la frase y él había tomado mi mano y salía despedido conmigo siguiéndole a través del bosque.




Última edición por Tanya el Dom Mar 22, 2009 10:50 pm, editado 1 vez
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MensajeTema: Re: Relatos y memorias, un antiguo amor   Dom Mar 22, 2009 8:43 pm

Tienes bastante talento...Very Happy Muchisimas felicidades
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MensajeTema: Re: Relatos y memorias, un antiguo amor   Mar Mar 24, 2009 6:52 am

FDr. muchas gracias a todos por sus comentarios!^^

Paramos poco después frente al enorme lago que podía ser visto del enorme ventanal de mi habitación del segundo piso de la casa. Un lago hermoso y a la luz de las estrellas, calmo y oscuro, y seguramente mortalmente frío para cualquier mortal que se atreviera a nadar a estas horas de la madrugada. Me fijé que mi cigarrillo se había apagado en mis dedos y la quemadura, leve pero igual de fastidiosa, había dejado en mi piel un aroma a incienzo dulce, como Claveles y caramelo.. Levanté mi mano y me quedé observándola por unos segundos interminables hasta que Edward se movió apenas.

Me miró intranquilo, yo ni siquiera le mantuve la mirada. Caminé hasta el pequeño puerto y me paré al borde, mirando el oscuro reflejo de las estrellas sobre el agua.

- Tanya... - susurró Edward, queriendo acercarse a mí.
- no, Edward.. no digas nada.. - dije yo bajando la mirada y tratando de perderme en las pequeñas olas que se formaban en la orilla. - solo... mantente en silencio conmigo...

Edward suspiró, algo resignado tal vez. No quise ver sus ojos en ese momento, seguro terminaría soltando todo lo que quería decir. Aunque de todos modos el ya sabría lo que quería. Me senté al borde del puerto, rozando con mis pies el agua helada que a mi tacto era bastante fresca, yo también suspiré y miré al cielo mientras sacaba un cigarrillo del bolsillo de mi casaca y lo encendía. Aspiré el humo un poco y exhalé despacio.

- Tanya... yo...
- perdóname Edward..
- que? - se sorprendió por el repentino giro de la historia.
- en serio.. hay cosas que no debí haber hecho durante el tiempo que uds estaban aquí y no es posible que un invitado sea tratado de esa forma.
- no! no digas eso... ha sido mi culpa.
- tu culpa?! - reí apenas - por dios, tú ni siquiera puedes controlar tu don, sólo oyes sin que nadie tenga la absoluta certeza de nada. Ni siquiera puedes cerrar tu mente a esto .. no tienes la culpa...

Otra vez el incómodo silencio. Le dí una calada al cigarrillo y alcé los ojos por primera vez para verle a la cara. Se le veía tan mortificado, que yo también desee saber que pensaba.

El sonrió apenas.. seguro habría oído eso.

- Tanya... - susurró otra vez, su voz sonaba torturada - lamento mucho lo que te dijo Esme. No pude evitar leer en su mente lo que habían conversado, aún cuando tú trataste de ocultarlo de mí. Esme es.. como mi madre y sé que se preocupa por mí. Lo que no entiende es que tengo suficiente amor para darles a Carlisle, a ella, a mis hermanos... no necesito que se preocupen por mí.

Reí con alegría, esto estaba pasándose de cómico ahora.

- porque ríes? - dijo él enarcando una ceja, mientras se le dibujaba una sonrisa en el rostro.
- como si no lo supieras... - sonreí - ahora te siento como un adolescente de esos que quieren rebelarse a sus padres del dominio bajo el que lo tienen. No me vas a negar que te sientes como un adolescente en este momento.
- pues... tienes razón - sonrió el también, parecia que la tensión del asunto estaba desapareciendo - me siento como un adolescente al que la madre sobreprotege demasiado. Pero de verdad.. Esme solo estaba tratando de.. digamos que quiere que yo me sienta menos solo que de costumbre.
- lo comprendo, Edward, te juro que sí. - asentí levemente. - Carlisle y Esme son como tus padres, es obvio que quieran lo mejor pra tí en este momento. No tiene nada de malo... ademas, tomando en cuenta mis propios sentimientos..

"porque ahora tambien es mas obvio que has notado que me agradas... " pensé. El con segurida habría oído eso.

- q dijiste?
- no he dicho nada...
- TAnya, que querías decir con que yo significo mas que todos ellos..?

Tragué saliba, ya lo había descubierto.

- Tanya?
- pues eso mismo... tú me interesas y mucho.
- ay no.. esto está mal.. - suspiró el, moviendo la cabeza de un lado a otro, pensativo. - no se supone que tú... y yo...

Lo miré, yo tambien estaba sorprendida.

- que dices? - le dije con algo de irritación.
- pues.. yo no ... de verdad.. no quería... que.. tu y yo....

Rodé los ojos, esto se estaba pasando de la raya.

- que es lo que no se supone?
- que tu te enamores de mí. - agachó la mirada.
- sí yo me enamoro o no, es mi problema al final de cuentas! no tienes que preocuparte ni sentirte culpable por la persona que cometió el error...
- Tanya! - Edward alzó la voz un poco solo para hacerme callar. - no es mi intención que malinterpretes todo lo que digo.
- yo no sé leer mentes, disculpame...

Empezaba a irritarme, otra vez.


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MensajeTema: Re: Relatos y memorias, un antiguo amor   Mar Abr 07, 2009 2:18 am

Ambos suspiramos casi al mismo tiempo. Yo mirando al lago, él mirandome a mí. Era increíble pero por mas inmortal que ambos pareciésemos, éramos igual de humanos que cualquiera, conlos mismos sentimientos, con las mismas dudas, con las mismas pasiones. Sonreí por lo extraño del asunto, y también por el hecho de haber suspirado al mismo tiempo. El acompañó mi sonrisa algo mas relajado.

- perdona.. es que estoy algo confundido.
- lo entiendo... quien no se confundiría... ? - fumé un pco mas del cigarrillo, viendo como las brasas de color naranja se consumían poco a poco.

Edward se silenció por algunos instantes en los que me hubiera gustado saber cuales eran sus pensamientos. Me hubiera encantado tener ese don suyo para poder saber que era lo que pensaba, como era que se sentía, como estaría tomando esta conversación. El leyó todo eso en mi mente y volvió a suspirar.

- Esme solo quiere mi bien.. lo comprendo. Y la verdad... tiene mucha razón, ella ha visto cosas que ninguno de nosotros se ha dado cuenta, ni siquiera yo. En cierto modo, se adelantó a la decisión que yo me estaba planteando.
- Edward, no te sigo... - susurré sin mirarlo.
- Tanya... he estado solo por bastante tiempo y Esme se preocupa porque una parte mía se haya perdido en todos estos años. En cierto modo, su preocupación también me alcanza a mí pues yo tampoco quiero perder nada... verás.. era muy joven cuando Carlisle me encontró y..
- no quiero saberlo.. - respondí.

Otra vez el silencio interrumpido por los insectos cercanos y la noche sin estrellas.

- Yo también estaba pensando en lo que Esme dijo, también estaba preguntándome si tú... si tú quisieras.. intentarlo..

Volví mis ojos hacia él lo más rápido que pude, movida unicamente por la sorpresa que sus palabras me causaron. Estaba loco? estaba perdiendo el juicio?! A que demonios estaba jugando?!

- a q estás jugando, Edward!?
- no estoy jugando! es solo que... tal vez Esme tenga razón...
- y solo harás esto por ella? por lo mucho que la quieres? no tomas en cuenta lo que yo o cualquiera de mis hermanas siente?! no tomas en cuenta como puedo sentirme si esto no funciona?!

Me levanté y caminé pesadamente hasta la pequeña playa plagada de hielo y tierra.

- Tanya. espera por favor!
- no has tomado en cuenta mis pobres sentimientos.. no tomas en cuenta nada.. eres egoísta.. - susurré gruñendo para mí.
- me agradas, Tanya! - caminó hasta estar a mi lado y a mi velocidad. Obviamente no quería que me alejara sin darle una respuesta, pero yo tenía mi propia visión de las cosas. - de verdad! no te has dado cuenta que trato de estar contigo? que quiero conocerte un poco mas.. que... siempre converso contigo las veces que puedo? me intrigaba en un principio, saber que tú me detestabas tanto y ahora, el solo hecho de conocer tus pensamientos reales respecto a mí me ha dejado por completo sorprendido! No pensé que yo... que alguien...

Me sobreparé, le miré a los ojos por unos segundos y luego rodé la mirada, incrédula.

- estoy hablando en serio... - susurró él.
- y crees que yo voy a creerte? ha sido suficiente, Edward.. esta vez te has sobrepasado. Yo... no puedo acceder a hacerle de tu conejillo de Indias... ni mucho menos!
- solo te estoy pidiendo tu amistad... solo eso.

Suspiré otra vez.. irritada. Cerré los ojos fuertemente y me dí la vuelta, dándole la espalda.

- está bien... - asentí lentamente - accedo a darte mi amistad...
- como siempre.. has malinterpretado todo lo que dije.. - sentí que sonreía - y lo comprendo.. quien podría comprender a alguien como yo, que está medio loco.
- tú tienes la culpa por no ser tan claro cuando hablas... - me dí la vuelta para mirarle.
- has tomado la decisión correcta. - sonrió él.
- siempre lo hago...

Caminamos de regreso y él empezaba a hablar, extrañamente, como no lo había hecho antes. Supuse que trataba de distraerme del humor de perros que traía. Cuando llegamos a la casa, todos nos esperaban en el salón principal, reunidos y en silencio.
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MensajeTema: Re: Relatos y memorias, un antiguo amor   Jue Jul 02, 2009 5:42 am

Carlisle abrió la puerta y nos miró con semblante serio y preocupado. Aun cuando Edward tenía la mirada y la sonrisa alegre, el solo ver los ojos de su padre le cambió el semblante de un momento a otro. El rubio médico miró a Edward primero, con insistencia y con pesar, luego a mí. Supuse que ya le había informado a Edward lo que estaba pasando.

Yo me alarmé al ver los rostros de mi familia. Caminé hasta estar dentro del salón y los miré a todos. Esme estaba apoyada contra la mesa del salón, Alice a su lado, sentada en una silla, miraba con pena hacia algún lugar, pero su mirada era vacía, triste. Rosalie le tomaba un hombro y Emmet hablaba en siseos con Eleazar, quien tenía a Carmen tomada de una mano. Irina y Kate me miraron con la misma insistencia que Carlisle. ¿Pero donde estaba Jasper?

- desaparecido.. - dijo Edward respondiendo a mis pensamientos.

Mis ojos volaron a Carlisle en ese momento. El bajó la vista y se mordió los labios. Dios, que guapo era cuando tenía esa expresión en el rostro! pero aún así, con sus bellas facciones y todo, no logré distraerme lo suficiente como para no poder preguntar:

- ¿donde está? ¿que ha pasado?
- no lo ha soportado demasiado tiempo... - repuso Carlisle como respuesta - estoy... avergonzado contigo, Tanya... no se donde se ha metido...
- que?
- El ha estado llevándolo bien.. - la voz de soprano de Alice sonó a mis espaldas y sus ojos rogaban mi atención. Me volví hacia ella mientras mi ceño se fruncía lentamente - te juro que lo ha estado haciendo, pero con Edward lejos de nosotros, no sabíamos en donde estaba ni que era lo que estaba planeando...
- yo tenía una ligera sospecha, pero él me estaba escondiendo cosas... - respondió Edward casi instantaneamente, como hablándole a alguien en especial. Ví que Emmet le miraba y supuse que era a él a quien le decía estas cosas.
- aprovechó que nosotros nos íbamos para escapar? - pregunté otra vez. Mi voz era un gruñido ligero.

Los Cullen se estremecieron un poco y miraron a su líder. Carlisle avanzó hasta donde yo me encontraba para cerrarme el paso.

- queremos pensar que no es así, Tanya, que tan solo se ha alejado un poco para poder estar tranquilo. De todos modos, me gustaría salir con mi familia a buscarle.. si eso no te molesta.
- Carlisle... - repuse - nosotros también somos tu familia, te acompañaremos así no quieras.

Kate asintió como reforzando la idea que yo daba. Eleazar y Carmen hicieron lo mismo, pero Irina se mantuvo un poco silenciosa al respecto. YO sabía porque era, ella no confiaba del todo en Jaspero a pesar de las semanas que llevábamos viviendo juntos.

Salimos y nos dispersamos, siguiendo los diferentes rastros que había dejado en su camino. Edward, Kate y yo fuimos por el este, mientras que Alice, Carlisle y Emmet iban por el oeste. Rosalie, Carmen e Irina fueron por el norte, mientras que Eleazar y Esme se quedaba en la casa a esperarnos o por lo menos a ver si Jasper tenía la intención de regresar. Edward se mantenía en silencio y observaba todo el tiempo a los lados, luego cerraba los ojos y se silenciaba por un buen tiempo. Kate sonreía encantada de mirarle mientras que yo me mantenía en silencio.

- Gracias... - dijo Edward de pronto. Yo alcé la mirada para verle fijamente, preguntándole el porque.
- de que? - dije en voz alta, aún cuando ya sabía que el había conocido mi pregunta en mi mente.
- por contarnos como su familia... es bueno saber que tienes personas con quienes contar.
- Está demás decir eso, Edward. - dijo Kate mirándonos con alguna atención - nosotros los hemos adoptado a uds como familia, ya somos parte de los Cullen desde que uds llegaron a casa, es obvio que nos preocupemos por Jasper también.
- que está haciendo Jasper? - pregunté de pronto, interrumpiendo el hilo de los pensamientos de ambos.

Edward se silencio unos segundos y parecía oir algo en el viento.

- Se está moviendo de un lado a otro, está algo indeciso pero sabe que nosotros lo estamos buscando, o al menos lo presiente. Creo que se está cuidando de pensar algo que lo delate.
- hay que comprenderlo, Tanya... - me dijo Kate - está apenas empezando en esto y debe resultarle muy dificil.
- solo esperemos que no vaya a atacar a nadie por ahí. Esa gente anda creyendo ya que somos alguna especie rara de personas por que pasan años y nosotros no cambiamos.. y ya sabes como son los indígenas de supersticiosos... - dije mirando a un espacio entre los árboles.

Edward soltó una risita suave y volvió a concentrarse para oir los pensamientos de Jasper, que parecía estar vagando en círculos.

- se acerca a Denali... - dijo de pronto y corrió por el bosque. Nosotras le seguimos muy de cerca.
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MensajeTema: Re: Relatos y memorias, un antiguo amor   Vie Jul 03, 2009 1:49 am

Nos paramos al poco tiempo y casi llevábamos corriendo tres minutos cuando llegamos al pueblo. La gente nos miró con cierto aire de desconfianza al vernos con un joven mas a nuestro lado. Edward fruncía el ceño, seguramente en respuesta a los pensmientos de las personas en ese lugar.

Caminamos mientras nuestros ojos vagaban por los rostros de las personas.

- Kate... - susurré - llama a casa y diles que tenemos una pista de Jasper.. está en Denalí... dile eso a Esme y Eleazar.
- sí... - asintió ella y caminó lentamente hasta un teléfono público.

Edward me miró por unos segundos, confundido. Yo en mi cabeza iba trazando planes y planes. Teníamos que dar caza a Jasper pero por el bien de Alice, debíamos llevarlo con vida. A menos que hubiera matado a alguien de camino.

- no lo ha hecho, no aún... - dijo Edward.
- pero lo está pensando... tengo esa corazonada.
- tratemos de confiar en Jasper, por favor, por el bien de Alice debemos hacerlo.

Kate regresó con nosotros como un suspiro y nos miró mientras dialogabamos en silencio. Ella se limitaba a asentir de cuando en cuando y luego abría la boca como para querer decirnos algo y luego la cerraba, indecisa.

- Kate... tú deberías inmovilizarlo, Edward y yo cargaríamos con él. Voy a buscar a Kiowa para que me preste su camioneta... o nos lleve en ella hasta la casa.
- es una buena idea... - dijo Edward - pero Kate podrá con él?
- no lo sabes? - rió ella - es que acaso no sabes cual es mi don? Es cierto, no hemos peleado hasta ahora, no es verdad? debimos haberlo hecho antes y seguramente habrías probado mis fuerzas reales...
- Kate puede con él, estoy segura que lo primero que haría es tocarla.. y yo no recomiendo eso... - sonreí también, pero mis ojos permanecieron alertas. - voy a por Kiowa, uds vayan a la tienda de Josh y compren algo para comer y algunas bebidas. Kate, debes presentarle a Edward o Josh sospecharía algo.

Ella asintió y ambos se fueron a la tienda mientras que yo caminé pacientemente al garage de Kiowa, el mecánico del pueblo. El hombre trabajaba pacientemente en un pequeño volvo removedor de nieve. Al verme con poco abrigo se levantó y casi corrió en mi dirección. Yo le sonreí.

- vaya! debes estar congelándote!
- casi todo el tiempo desde que vine a vivir aquí - sonreí cortésmente - pero realmente no hace tanto frío.
- deja que te invito un café adentro... tengo la calefacción encendida solo por los clientes...
- no tienes que preocuparte, Kiowa. En serio estoy bien... dejé mi abrigo en... la... casa... si, y no hay problema porque se está lavando, al final de cuentas, ya casi me acostumbro al frío.
- y que te trae por akí... que yo sepa, uds no tienen problemas con su auto. ¿como están tus hermanas? ¿Eleazar y Carmen?
- bien, gracias.. - otra vez mi sonrisa - ahora estamos mostrándole la ciudad a unos familiares, tu sabes... han llegado de vacaciones y quieren conocer este maravilloso lugar. Kate está en la tienda de Josh ahora mismo con uno de mis primos. - apreté mis manos y le miré a los ojos, esta era mi oportunidad para pedirle el camión - Verás, Kiowa.. hemos tenido un pequeño problema en casa... y es que uno de nuestros primos está aún en la adolescencia y ha tenido un pequeño brote de rebeldía y ha huído de la casa.. lo seguimos hasta aquí y seguramente debe andar borracho y todo...
- oh, vaya... que problema... que edad tiene?
- 18 años... - sonreí - el problema es que no tenemos como regresar a casa.. tú... podrías prestarme tu camioneta?

Kiowa era un hombre de unos 28 años, aproximadamente, listo y con algún atractivo de la región, por ende, su caracter era afable y bonachón pero cuando de problemas se trataba, era todo un caballero, seguramente no se decidiría por dejar que me lleve la camioneta sola.

- irás sola?
- te dije que estoy con Kate y Edward, mi otro primo, no estaré sola...
- igual podría llevarte y además que podría regresar con la camioneta desde tu casa...
- bueno... es una buena idea también. Entonces, cuando le traigamos, vendremos aquí para que nos lleves... así también tienes tiempo para terminar con tu trabajo.
- no puedo dejar que andes con este frío así! - me dijo con una sonrisa pícara. Yo rodé los ojos, estaba segura de que se había fijado en que solo llevaba un sueter y mis vaqueros azules. - por lo menos llévate mi anorak...

Sonreí y asentí. La camioneta estaba lista... ahora tendríamos que encontrar a Jasper


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MensajeTema: Re: Relatos y memorias, un antiguo amor   

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Relatos y memorias, un antiguo amor
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